¿Se puede comer jamón en el embarazo?

Durante este periodo, son muchas las dudas en torno a la correcta alimentación de la madre. Y una de ellas hace especial alusión al consumo de embutidos, sobre todo a este tipo del que siempre nos cuesta desprendernos. Sin embargo, ¿se puede comer jamón en el embarazo?

¿Puede una embarazada comer jamón?

El embarazo es una de esas fases que más dudas inspiran. Especialmente, cuando se trata de la correcta dieta para mantenernos en forma y cuidar de nuestro bebé. Una realidad en ocasiones distorsionada por diferentes mitos, información excesiva y contradicciones que pueden llegar a confundirte en algún momento, sobre todo cuando hablamos de embutidos.

Este famoso alimento puede contener fuentes de toxoplasmosis, un tipo de parásito que puede atravesar la placenta y afectar al bebé. De esta forma, tal y como confirman los expertos, los embutidos cocidos como el jamón de York o la pechuga de pavo sí son recomendables, pero no aquellos crudos. Lo cual nos conduce a la principal duda: ¿qué pasa con el jamón, ese embutido que te encanta?

Las mujeres embarazadas pueden comer jamón siempre que la pieza haya superado un proceso de curación y todos los controles de Sanidad obligatorios.


Tal y como aseguraba un estudio realizado entre el Hospital San Juan de Dios, en Córdoba, y la Denominación de Origen Protegida (DOP) Los Pedroches y la DOP Priego de Córdoba, las embarazadas pueden comer jamón siempre que este haya pasado un proceso de curación de al menos 18 meses y superado todos los controles de calidad. Es decir, no es lo mismo consumir embutido recién cortado en una matanza que un producto elaborado.

La curación del jamón ibérico hace que sea imposible que el parásito sobreviva, por lo que sí se permite comer este embutido durante el embarazo. Especialmente, si se trata de un jamón ibérico de bellota.


Beneficios del jamón ibérico en el embarazo

Si vamos un paso más allá, descubrirás que el jamón ibérico de bellota DOP Jabugo, considerado como el mejor del mundo, no solo es consumible durante el embarazo, sino que aporta los siguientes beneficios:

El jamón ibérico de bellota es rico en ácido oleico, componente que aumenta el colesterol bueno (HDL) y reduce el malo (LDL). Cuenta con numerosas proteínas, esenciales para el embarazo. Engloba vitaminas B1, B6, B12 y E, además de minerales como calcio, fósforo y magnesio.

Respecto a su consumo, recomendamos tomar una cantidad razonable, por ejemplo 100 gramos. Por otra parte, el mito de que el jamón congelado en el embarazo no es necesario (ni recomendable) con el embutido ibérico, ya que este ha pasado todos los exhaustivos controles de calidad.


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En Olalla, nuestros jamones ibéricos proceden de cerdos sanos y criados en libertad. Posteriormente, han pasado por un riguroso proceso de curación y calidad. En nuestra tienda online encontrarás desde las mejores patas y paletillas, pasando por embutidos como un delicioso lomo ibérico, packs de loncheados, ideales para darte ese capricho diario o semanal sin necesidad de ponerte a cortar. Porque, ahora que ya sabes que se puede comer jamón en el embarazo, queremos cuidarte desde el primer momento.

Publicado en: Jamón Ibérico

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